
Leticia Rosino tenía 32 años cuando un menor de 16 la violó y golpeó hasta matarla, el 3 de mayo de 2018. Ahora, él sale en libertad. Un tiempo insuficiente para la madre de la joven
Durante 32 años, el primer domingo de mayo era su día de la madre, de manera indiscutible. Inmaculada Andrés, zamorana, había tenido un niño y una niña; su vida transcurría entre las bondades y avatares propios de lo cotidiano. Tenía el hogar y el negocio familiar en Tábara y, salvo los dos años que su hija estuvo estudiando en Londres, hablaba con ella o la veía cada día. Nunca faltaba su cita espontánea para tomar un café o hacerle una vista a los abuelos. Casi siempre, a propuesta de Leticia. Hasta que la perdió para siempre.
