
La Fundación Leticia Rosino expresa su más firme condena ante el asesinato machista de Amaia, de 44 años, ocurrido el pasado 1 de abril en Vizcaya. Nos unimos al dolor de su familia, amistades y entorno cercano, y trasladamos nuestro apoyo en estos momentos de profunda tristeza.
Este nuevo crimen vuelve a recordarnos la urgencia de actuar de forma decidida frente a la violencia de género. En lo que va de 2026, 15 mujeres han sido asesinadas en España a manos de sus parejas o exparejas, junto a 3 menores víctimas de esta violencia. Desde 2003, la cifra asciende a 1.358 mujeres asesinadas, además de 68 menores desde 2013 y cientos de niños y niñas que han quedado huérfanos.
Desde la Fundación Leticia Rosino insistimos en que la violencia machista no es un hecho aislado, sino una manifestación de una desigualdad estructural que vulnera derechos fundamentales como la vida, la libertad y la dignidad. Erradicarla requiere el compromiso activo de toda la sociedad.
Nos sumamos al llamamiento a la unidad de las instituciones públicas y recordamos que solo desde una respuesta coordinada y sostenida será posible avanzar hacia una sociedad libre de violencia. Administraciones, entidades sociales y ciudadanía debemos mantener una postura clara y contundente frente a cualquier forma de violencia contra las mujeres.
Es fundamental, además, combatir los discursos que niegan o minimizan esta realidad, ya que suponen un retroceso en la defensa de los derechos humanos y en la protección de las víctimas.
La violencia de género no es un problema privado. Es una cuestión que interpela a toda la sociedad. Por ello, desde la Fundación Leticia Rosino animamos a todas las personas a no permanecer en silencio ante una posible situación de riesgo. Los recursos disponibles no son solo para las víctimas: cualquier persona puede y debe utilizarlos si detecta señales de alerta.
Cada gesto cuenta. La implicación colectiva es clave para prevenir, proteger y salvar vidas.
