
Sin odio, pero dejando claro que una vida no vale ocho años de cárcel, Inmaculada Andrés ha pedido la reforma de la Ley del Menor para casos de violación y asesinato: “Hay límites que no pueden tratarse igual”.
El cielo de Tábara, repleto de negras nubes, parecía ser un reflejo de la tristeza y el dolor de las más de 300 personas que se concentraban en la Plaza Mayor de la localidad para recordar a Leticia Rosino, la joven tabaresa de 32 años que fue violada y asesinada hace 8 años en Castrogonzalo por un menor de 16 que, tras cumplir su condena, sale en libertad.
