
Ayer, 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Tábara se unió al clamor global para condenar una lacra que sigue arrebatando vidas. Convocados por el Ayuntamiento y la Fundación Leticia Rosino, más de 130 personas se dieron cita en la Plaza Mayor, para rendir homenaje a las víctimas y exigir, con firmeza, el fin de esta barbarie.
Desde primeras horas de la mañana, la Fundación Leticia Rosino colocó a lo largo del paseo central de la plaza los nombres de las 40 mujeres asesinadas este año en España. Junto a cada nombre, un zapato recordaba su ausencia. En el caso de Vanesa, Florica y Ammal, también estaban representados los hijos que murieron junto a sus madres, víctimas de la violencia vicaria que desgarra familias enteras. Cada zapato, cada nombre, narraba una tragedia que jamás debió suceder.
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